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Barcelona en clave de flor.
Barcelona Arquitectura Floral propone un itinerario renovador que
recorre los escenarios más emblemáticos de la ciudad. El contraste
entre lo efímero y la delicadeza, a la que refieren las flores, con la
rígidez y perdurabilidad que proyectan las estructuras
arquitectónicas, nos ofrece una mirada diferente de la ciudad,
construida a partir de las obras de los profesionales de la Escola
d’Art Floral de Catalunya.
Los
espacios escogidos reúnen períodos estéticos que han marcado a la
ciudad de Barcelona. Así, ante la rígidez y austeridad de la
arquitectura medieval, en obras como la Iglesía Santa María del Mar y
la Plaza del Rei, se trabaja con colores débiles y texturas a partir
de cereales y flores. A lo sublime del período romántico, con el Gran
Teatro Liceu, se suma el colorido que ofrece el juego de frutas y
hortalizas, en el que las flores son invitadas estrella. El quiebre de
formas que ofrece el modernismo, en obras tan conocidas como el Parc
Güell, La Pedrera, el Palau de la Música Catalana o la Fábrica
Casaramona (actual CaixaForum), sirven de excusa para explorar el
contraste entre los materiales, aprovechando las particularidades de
cada uno de estos escenarios.
Un
recorrido que no podía prescindir de lugares como la Fundació Joan
Miró, el Palau San Jordi, el Teatro Nacional de Catalunya y el
Pabellón Miles van der Rohe; en los que destaca tanto el trabajo de
selección de materiales como la consideración estética de cada uno de
estos escenarios. Para cuya realización ha sido imprescindible el
apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, así como de las entidades
responsables de gestionar y preservar estos espacios.
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