|
Puedo cambiar: COACHING Y CAMBIO DE ACTITUD
El
coaching ayuda a las personas/profesionales a cambiar. En definitiva,
es un proceso de modificación de hábitos para alcanzar sus metas u
objetivos. Para tomar conciencia de esos hábitos es necesario
comprender el proceso acción=resultado y cómo funcionamos ante ello.
Cuando realizamos una acción y obtenemos un resultado positivo,
tendemos a repetir el mismo proceso ante situaciones similares. La
pregunta es ¿cómo actuamos cuando el resultado es negativo? Por regla
general, probamos otras acciones sin analizar el proceso y es posible
que se produzca una reiteración inconsciente de un mismo proceso que
nunca llegaremos a acertar, lo que nos lleva a resignarnos,
estancarnos o bloquearnos y, a partir de ahí, nos decimos que es
imposible cambiar.
Por fortuna, desde tiempos muy remotos, no hay más que ver
a maestros filósofos utilizados hoy en día como referencia (Sócrates,
Aristóteles, Confucio, Séneca, Baltasar Gracián …) se ha observado que
la persona puede cambiar cuando toma conciencia de cuál es su actitud.
Porque la actitud y no la acción es la raíz del error. En
el coaching se enseña que: si sembramos una actitud cosecharemos una
acción; si sembramos una acción cosecharemos un hábito y si sembramos
un hábito cosecharemos un carácter. El carácter nos lleva a nuestro
destino. Por lo tanto, si no me gusta mi destino, cambio la actitud.
Y es en ese punto, en la actitud, donde el coach trabaja
como coachee o cliente, entendiendo ésta como el conjunto de nuestras
conductas, creencias, valores y mística personal y profesional.
Cambiar conductas
Desde este punto de arranque, y aunque muchas veces nos cuesta
creerlo, no es difícil cambiar nuestras conductas. Si tomamos
conciencia de cómo nos conducimos ante las situaciones terminaremos
siendo dueños de nuestros pensamientos, emociones y sentimientos.
A menudo, nuestros pensamientos están condicionados con
nuestras conductas inefectivas que junto con las emociones nos
llevarán a desarrollar sentimientos positivos o negativos. Son
fundamentalmente los sentimientos de víctima, culpa y resentimiento
los que construyen las cargas emocionales que más problemas nos
acarrean: ignorancia, ira y miedo, cargas emocionales que son las que
dominan nuestras vidas y que cuanto antes debemos aprender a
canalizar.
El coaching ayuda también a descubrir nuestras debilidades
y fortalezas para conocernos mejor y superarnos en situaciones límite
ya buscar nuestras oportunidades que son las que nos llevan a tomar
decisiones y ser valientes en momentos de crisis y, por consiguiente,
tomar conciencia de las amenazas y ser muy cuidadoso y respetuosos con
uno mismo y con los demás.
Cuando nos demostramos a nosotros mismos que somos capaces
de cambiar, adquirimos mucha más confianza y auto estima, lo que nos
lleva a sentirnos más satisfechos, a compartir y confiar más en las
personas y a que nuestra vida tenga un sentido y una dirección.
También es importante un cambio para realizar mis sueños, y sentirme
querido, valorado y realizado.
El coaching y su evolución
En
una investigación realizada en EE.UU en 1957, ante la pregunta de ¿es
usted feliz? La respuesta afirmativa fue de un tercio de los
encuestados. La misma investigación y con una muestra igual se repitió
30 años después. El resultado fue el mismo.
Este estudio concluyó que la característica común en dos
épocas tan diferentes social e históricamente era que la felicidad
dependía de que uno es y de su experiencia y no de lo que tiene. Los
que se declaraban felices coincidían en enfocarse en la experiencia,
mientras que los insatisfechos valoraban el éxito según los símbolos
externos.
Coaching
personal y su aplicación al coaching profesional
Las
nuevas corrientes han demostrado que la aplicación del coaching
personal en el ámbito profesional aumenta la eficacia de cualquier
objetivo de empresa en un servicio de coaching empresarial.
Esto debería haber sido evidente siempre, ya que la
empresa está formada por persona. En el S. XXI, a las empresas se las
medirá por su talento (Capital intelectual+Capital emocional) de sus
equipos de trabajo. Esos equipos tienen que tomar decisiones,
gestionar cambios de organización y obtener resultados para su
supervivencia mediante el desarrollo, investigación e innovación.
Para
llegar a estas metas, las personas necesitan estar satisfechas en el
trabajo y disfrutar de un excelente clima laboral. Está demostrado que
en este terreno abonado es donde se obtienen los mayores beneficios y
unas mejores cuentas de resultados.
Un negocio próspero es aquél donde se realiza bien el
trabajo y se logran las metas de acuerdo a unos valores centrales y
respetados por todo el personal, de acuerdo a los criterios de
responsabilidad social corporativa cada vez más extendido como
parámetro de rentabilidad de una empresa. Según este concepto, la
empresa para sobrevivir necesita una satisfacción armoniosa entre
accionistas, clientes, proveedores, organizaciones públicas y la
propia sociedad, lo que lleva a convertir a la persona como el gran
motor de la compañía.
Según la Revista Fortune 500, una de las herramientas más
utilizadas en el 57% de las empresas más admiradas había sido el
Coaching personal y Ejecutivo. Según un estudio del Manchester INC en
la fecha de enero 2001, los directivos que habían recibido coaching
habían mejorado el rendimiento en 6 veces con respecto coste que había
supuesto el servicio de coaching. Los coachees declaraban que habían
conseguido mejorar su calidad de vida personal y profesional. Además,
habían aprendido a ser mejores entrenadores de sus equipos para
desarrollar el talento y reforzar sus habilidades para alcanzar sus
objetivos.
Así pues, el coaching ayuda a la empresa a manejar el
cambio enseñando a los directivos a utilizar correctamente sus
habilidades de liderazgo y crear un ambiente de trabajo que evite la
fuga de los talentos. Se trata de mejorar en los individuos su acción
y comportamiento para que apoyen el negocio tanto a corto, medio y
largo plazo. Cuando los individuos y equipos trabajan de forma
efectiva toda la organización se beneficia.
A través del coaching, el directivo “aprende a aprender”y
tiene la oportunidad de potenciar su talento y alinear sus propios
objetivos con los de la organización. Los directivos excelentes lo son
en muchos casos porque tienen coachees capaces de ayudarles a
optimizar su eficacia, fijar objetivos, superar obstáculos y detectar
oportunidades. La misión del Coach es apoyar a cada directivo a ser el
mejor profesional que es capaz de ser y a enseñarle a utilizar bien
estas habilidades con su equipo.
****
Un
directivo excelente tiene que desarrollar las siguientes cualidades:
-
Practicar con lo que
predica
-
Dedicar tiempo a sus
equipos
-
Ser flexible con los
errores y tomar conciencia con ellos para un cambio
-
Desarrollar y formar
a sus equipos
-
Darles el
reconocimiento adecuado
-
Comunicación
efectiva con sus equipos
-
Apoyar con los
recursos necesarios para alcanzar los objetivos
-
Estar dispuestos a
una mejora continua
-
Reconocer la
creatividad e innovación
¿Qué
fases tiene que dominar un directivo para alcanzar los objetivos con
su equipo?
-
Apoyar a sus equipos
para la obtención de sus propios recursos
-
Comprometerse a que
participen y se conviertan ellos mismos en gestores del proceso de
cambio
-
Hacerles conscientes
de la realidad empresarial y de los beneficios
-
Enseñarles a liderar
en lugar de jefear
-
Los cambios de
conocimientos, habilidades, competencia y capacidad para anticiparse
al mercado de futuro permiten a la organización tener mayor control
sobre su destino.
¿Es
fácil el cambio por sí mismo?
Son
muy pocos los que pueden desarrollar todo su potencial por sí mismos y
sin ayuda de un coach, son pocos los que consiguen experimentar un
cambio profundo y real, con el apoyo de un coach se consigue en el
menor tiempo y además es un guía, una caja de herramientas que apoya
de alguna medida a ser también la fuerza motriz en ese esfuerzo por el
cambio y a obtener el máximo de ellos mismos.
Escuela de Inteligencia
www.escueladeinteligencia.com
Jacometrezo
15.28013 Madrid
91
548 81 76
|